Para Pato,
que me cuida el tiempo
Nos conocimos
gritándonos nuestros nombres.
Ella tenía espontaneidad;
yo, una bicicleta.
Multiplicábamos patines y aventuras.
Me aterraba su libertad salvaje,
su ser cuerpo de niña fresco,
despreocupado.
Yo me encerraba y leía para sobrevivir.
Ella fue la única infancia que tuve.
Ella, con su reclamo de igualdad inconmovible
me obligaba a saber
que la infancia era eso:
reírse
gritarse
pelearse
amigarse y seguir
danzar en círculos para marearse.
Ella, que no concebía, no admitía la deferencia.
Guardiana del desparpajo
Trepadora incansable,
ningún árbol podía esconderle sus secretos.
La patricia más plebeya,
más auténtica y libre.
También ella me sacó de mí.
La Furia del Sonido
Afuera el sol canta y quema (poesías de mis manos a tus ojos)
17 de noviembre de 2013
29 de julio de 2013
Pasajes interiores
I
Superficie
lisa, tersa, inmaterial.
Espejo que
no debe ser perturbado.
Recogida como un monje,
la canción se calma, se apacigua hasta callar,
y deja
que el tiempo se hinche,
detenido
en el susurro.
II
Desierto llano
generoso en su amplitud
contemplativa.
generoso en su amplitud
contemplativa.
18 de noviembre de 2012
Pausa
¿Y?
Ahora que el peso de tu perfume se disipa
Ahora que los ojos pueden dormir
Ahora que tus vientos soplan fuerte
pero cerré la ventana
¿Ahora, qué?
¿Ahora, qué Hora es?
Una respuesta se destrama
pero es lo suficientemente amable como para no aparecer
Ahora que el peso de tu perfume se disipa
Ahora que los ojos pueden dormir
Ahora que tus vientos soplan fuerte
pero cerré la ventana
¿Ahora, qué?
¿Ahora, qué Hora es?
Una respuesta se destrama
pero es lo suficientemente amable como para no aparecer
2 de julio de 2012
Bálsamo
Para Florencia,
que siempre me rescata y me cura
Palabras curan palabras
caricias de tu aliento a mi oído
de tu mano en mi espalda
de tu hombro en mi sien
me cobijan y
por un momento empiezo a salir
Bálsamo de Flor que
recubre el dolor
y los ojos dejan de arder tanto.
que siempre me rescata y me cura
Palabras curan palabras
caricias de tu aliento a mi oído
de tu mano en mi espalda
de tu hombro en mi sien
me cobijan y
por un momento empiezo a salir
Bálsamo de Flor que
recubre el dolor
y los ojos dejan de arder tanto.
Autorretrato
Pedazos de carne superpuestos cosidos pegados con sudor y baba
Desgarrones
Arañazos
Pústulas
Lágrimas ácidas derraman la piel
La gorgona me espera en el espejo
agazapada
Desgarrones
Arañazos
Pústulas
Lágrimas ácidas derraman la piel
La gorgona me espera en el espejo
agazapada
Espejos II
Raquíticanorexicabulímica
así me siento: gorda.
Gorda cuando me miro
y veo vacío.
Gorda, henchida de angustia y dolor,
de estómago,
de espejo
y garganta serrada.
¡Gorrrrrrrrrda! -Te gritan- ¡Andá a lavar los platos!
Gorda de decepción y de tristeza.
Gorda porque una siempre,
siempre está gorda
y eso, querida, zanja cualquier discusión.
así me siento: gorda.
Gorda cuando me miro
y veo vacío.
Gorda, henchida de angustia y dolor,
de estómago,
de espejo
y garganta serrada.
¡Gorrrrrrrrrda! -Te gritan- ¡Andá a lavar los platos!
Gorda de decepción y de tristeza.
Gorda porque una siempre,
siempre está gorda
y eso, querida, zanja cualquier discusión.
5 de diciembre de 2011
Logos
Puedo sentir el peso de mi mente
despegarse un poquito de mi espalda.
Quizás si lo intento
con fuerza
me la quite de encima.
despegarse un poquito de mi espalda.
Quizás si lo intento
con fuerza
me la quite de encima.
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